25 años dan para muchas historias
La nuestra empezó con Manuel Hernández.
Antes de que Maher Electrónica existiera como empresa, ya había muchas ideas y trabajo. En 1998 llegó el lanzamiento de FERTI 16000 y, un año después, en 1999, el de FERTI 8000.
Por eso, cuando en 2001 nació oficialmente Maher, no lo hizo sobre una hoja en blanco. Ya había experiencia, desarrollos propios y muchas ganas de seguir avanzando.
Y aquello solo era el principio.
2002 · Empezamos a escuchar al campo
Muy pronto entendimos que para controlar mejor el riego n
ecesitábamos saber qué estaba pasando fuera del equipo.
En 2002, incorporamos el riego con tensiómetros a través de entradas digitales o de demanda.
Hoy puede parecer algo normal. Entonces, era una gran novedad.
Ese mismo año también comenzamos a mirar más allá del riego con la primera versión de Maher Clima, que permitía automatizar la nebulización, el control de ventanas, extractores y la fumigación.
2003 · Una nueva imagen para FERTI 16000
La tecnología avanzaba y nuestros equipos también.
En 2003 rediseñamos FERTI 16000, incorporando una pantalla de mayores dimensiones.
Porque desde el principio tuvimos claro que nuestros productos debían evolucionar junto a las necesidades de quienes los utilizaban.
2006 · Necesitamos mejorar las propiedades y la calidad del agua
Con los años llegaron nuevas instalaciones y también nuevas necesidades.
Una de ellas nos llevó, en 2006, a conseguir que nuestros equipos pudieran trabajar con la mezcla de dos aguas de distinta salinidad.
Y así ha sucedido muchas veces durante estos 25 años: observando, analizando y anticipándonos a los problemas antes incluso de que aparezcan.
2007 · Medir para conocer mejor
Cada nueva necesidad abría también nuevas posibilidades.
En 2007 desarrollamos TRM01, un transmisor de pH y conductividad eléctrica (CE) con salida de 0-5 V.
Un paso más para incorporar información a nuestros sistemas y conseguir un control cada vez más preciso.
2008–2009 · Nuevos caminos
Nuestra tecnología seguía creciendo y ampliando sus posibilidades.
En 2008 lanzamos Ciclón y, un año después, en 2009, llegó Ciclón Filtros, con capacidad para controlar 8 y 16 filtros.
Porque evolucionar no siempre significaba mejorar lo que ya teníamos. A veces suponía desarrollar nuevas soluciones para responder a otros retos del campo.
2010 · A veces, para seguir avanzando hay que empezar desde dentro
Después de años añadiendo novedades, llegó el momento de renovar aquello que no se veía.
En 2010 dimos un paso decisivo: rediseñamos por completo el hardware.
La tecnología de los microcontroladores estaba experimentando una gran evolución y vimos en ella mucho más que un cambio tecnológico: vimos lo que podía hacer posible en el futuro.
Por eso decidimos anticiparnos. No se trataba solo de mejorar nuestros equipos, sino de dotarlos de una nueva base tecnológica, preparada para crecer, evolucionar y afrontar todo lo que todavía estaba por llegar.
Esta apuesta por la innovación también obtuvo reconocimiento en SMAGUA, donde fuimos premiados por ser pioneros en la incorporación de microcontroladores de 32 bits en equipos de control agrícola y sistemas de riego.
2014 · Regar mirando al cultivo
La tecnología seguía avanzando, pero también nuestra manera de entender el riego.
En 2014 incorporamos el cálculo de ETc, utilizando la evapotranspiración del cultivo como una información más a la hora de gestionar el riego.
Poco a poco, los datos iban ganando protagonismo.

2016 · Maher se mete en el bolsillo
Y entonces llegó un cambio que transformó nuestra vida mucho más allá del campo: el móvil.
En 2016 lanzamos Maher App y nuestros equipos dejaron de estar únicamente allí donde estaban instalados.
Ahora también podían acompañarnos en el bolsillo.
Ese mismo año llegaron TRM03 y TRM04, continuando la evolución de nuestros transmisores y ampliando las posibilidades de medición y control.
2017–2018 · Cada vez queríamos saber más
¿Qué ocurre con el agua en el suelo? ¿Qué nos dicen las condiciones ambientales? ¿Podemos hacer que el equipo reaccione ante determinadas situaciones?
Esas preguntas fueron abriendo nuevos caminos.
En 2017 llegó el sensor de lixiviado de suelo. Y en 2018, nuevas entradas analógicas, condicionantes de parada y el cálculo del DPV.
Avanzábamos así hacia una agricultura de precisión, donde los datos y la información del cultivo adquirían cada vez más importancia.
Ya no se trataba solo de ejecutar órdenes. Se trataba de tener información para tomar mejores decisiones.
2019 · Seguimos haciéndonos preguntas
Casi veinte años después de la creación de Maher, seguíamos haciendo lo mismo que al principio: preguntarnos qué necesitaban los agricultores.
De esa inquietud nació también nuestra participación en Stomatic, una iniciativa de investigación centrada en el riego automático en función de la apertura y el cierre de los estomas.
En el marco de esta línea de investigación se desarrollaron dos proyectos financiados por el CDTI, en colaboración con Tecnova y la Universidad de Cartagena, dentro de una cooperación internacional entre España y Túnez.
Una experiencia que refleja nuestra apuesta por la investigación y por explorar nuevas formas de automatizar el riego a partir de la respuesta fisiológica de las propias plantas.
2020 · Nuestros equipos empiezan a hablar con otros sistemas
La agricultura se estaba digitalizando y cada vez era más importante que las diferentes tecnologías pudieran comunicarse entre sí.
En 2020 desarrollamos nuestra API, permitiendo la interconexión de nuestros equipos con otras aplicaciones.
Un paso más hacia una agricultura conectada, donde la información puede compartirse y aprovecharse más allá de un único sistema.
2022 · Una nueva generación
Si aquel FERTI 16000 pudiera mirar hacia delante 24 años, probablemente le costaría reconocerse.
En 2022 llegó Maher Smart.
Habían cambiado los componentes, las comunicaciones, las posibilidades y la tecnología. Pero detrás seguía estando la misma idea con la que empezamos: desarrollar herramientas que ayuden a hacer las cosas un poco mejor.

2023–2024 · Y seguimos ampliando la mirada
En 2023 llegó el rediseño de Maher Clima, aquella solución cuyos primeros pasos se remontaban a 2002.
Un año después, en 2024, renovamos completamente Maher App.
Seguíamos evolucionando. Porque también habían evolucionado la agricultura, la tecnología y las necesidades de quienes utilizan nuestros equipos cada día.
2025 · Crecer también significa comprometernos
Después de tantos años desarrollando tecnología, 2025 marcó otro hito importante en nuestra historia.
Obtuvimos las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001, reforzando nuestro compromiso con la calidad y la gestión ambiental.
Porque evolucionar no consiste únicamente en desarrollar equipos más avanzados. También significa mejorar nuestra forma de trabajar y asumir nuevos compromisos.
2026 · Y, casi sin darnos cuenta, han pasado 25 años
Volvemos a 2001.
A aquel FERTI 16000, que ya llevaba tres años en el mercado. A los primeros desarrollos. A una empresa que acababa de nacer sin saber todo lo que vendría después.
Han pasado 25 años.
Y por el camino no solo han evolucionado nuestros equipos. También hemos crecido como empresa y como equipo humano.
Lo que comenzó con Manuel Hernández trabajando en solitario es hoy un equipo de 10 personas que sigue desarrollando soluciones para el sector agrícola.
Y lo que empezó como un proyecto cercano ha ido cruzando fronteras. A lo largo de estos años, nuestras soluciones han llegado a clientes de numerosos países repartidos por todo el mundo, acompañándonos en un proceso de internacionalización que nos ha permitido conocer nuevas realidades, cultivos y necesidades.
Cuando ponemos todos esos momentos uno detrás de otro, descubrimos que nuestra historia no está hecha únicamente de productos, sensores, aplicaciones o equipos.
Está hecha de personas, de preguntas, de cubrir necesidades y de anticiparnos a ellas.
¿Podemos medirlo?
¿Podemos conectarlo?
¿Podemos automatizarlo?
¿Podemos hacerlo mejor?
Durante 25 años hemos intentado responderlas.
Y todavía nos quedan unas cuantas por hacer.
Porque el campo evoluciona y nosotros con él.
